Los pájaros están hechos para volar
Las jaulas pueden cortarles las alas y hacen que no puedan seguir su camino, pero a la vez son necesarias para continuar viviendo, pues en ellas son cuidados, alimentados con mimo.
Hay pájaros que nunca salen de la jaula (o que salen pasados los treinta). Otros tienen suerte y viven en jaulas con la puerta abierta, cuando quieren vuelan libres y vuelven de vez en cuando de visita, o salen y entran continuamente. Hay algunos, los más desgraciados, que nacen sin jaula y están toda la vida buscando una, sobreviviendo. Y, por último, están los pájaros que viven en jaulas cerradas, pero que luchan para salir. Pelean y pelean hasta que se salen con la suya y consiguen escapar. Normalmente, cuando salen, ya no vuelven a su vieja jaula, les ha costado tanto salir que siguen fuera para siempre.
Algunos pájaros, una vez libres, siguen las rutas trazadas por las "migraciones": cuando toca ir al norte, al norte, y cuando toca ir al sur, pues para el sur, como todos los demás; y a otros les da igual las costumbres y lo establecido y vuelan lejos, en busca de nuevos horizontes y de nuevas experiencias. Lo más probable es que pasen por una zona no prevista, que sean capturados y reorientados para ir a donde están los demás pájaros. Pero con suerte, esquivan todo y consiguen llegar a un paraíso, un remoto lugar conocido sólo por los que allí habitan y son acogidos con las alas abiertas por el resto.
Los pájaros migratorios viven felices en su ignoracia, hacen como el resto, son uno más dentro de la bandada y se sienten aceptados, no por ser como son sino porque hacen lo mismo que el resto. Estos pájaros, al final acaban siendo todos iguales, vuelan juntos, se mueven sin tocarse y acaban convertidos en una gran mancha en el cielo. Sin embargo, ese pajarillo que vuela solo se forja con las caídas, se hace cada vez más fuerte, vive con la satisfacción de haber elegido su destino y sonríe con la cabeza bien alta. Se siente vivo, no tiene miedo a nada (lo peor ya pasó) y es plenamente consciente de lo que quiere hacer. No tiene porque querer cruzar el atlántico o el pacífico. Puede que sólo quiera pasar su vida con otro pajarillo, su pajarillo, y disfrutar del viento. Pero es feliz, muy feliz, porque es lo que ha elegido, nadie le ha dicho que lo haga, ha sido este pajarillo el que ha dicho: Éste soy yo y esto es lo que quiero hacer con mi vida.
Yo, como pajarillo, sólo puedo admirar y mostrar mi más absoluto respeto por los pajarillos que forjan su camino y eligen ellos mismos qué quieren hacer con su vida, dónde hacerlo y cuándo. Un besazo prima (estamos en paz).
P.D.: Yo también te quiero aunque a veces digas cosas que duelen. En mi vida pasan muchas más cosas de las que, por lo visto, crees.







lapelotamusical dijo
muy grande este post, pero que muy grande, que pajaro te gustaria ser de mayor??????
pues como has echo este post tan guapo, te voy a regalar antes de ir al cine una cosilla que te va a gustar, relaccionada con los pájaros. y no son unas alas, ni un pico. pero espero que te guste
20 Junio 2007 | 08:34 PM