Hoy me ha pasado algo muy curioso, he visto un video en Youtube y me he acordado del pueblo de mi padre. No quiero enfadar a nadie, pero el protagonista del video podría pasar perfectamente por uno del pueblo en fiestas.

El pueblo en cuestión es Uriz, en el valle de Arce (Navarra). Se trata de un pueblo diminuto (si mi memoria no me falla, creo que de normal no llegan a 10 habitantes. Ahora eso sí, en fiestas se llena con unas 100 personas) en el que reina la paz, la tranquilidad y el buen ambiente. Está a unos 40 km. de Pamplona y a tan sólo 30 de la frontera con Francia.

Rodeado completamente por bellos montes de pinos, robles y hayas, Uriz está situado muy cerca de la Selva del Irati y a tan sólo 3 kilómetros del polémico pantano de Itoiz. De hecho, es el pueblo más cercano al pantano después de Zandueta en esa dirección. También está muy cerca de pueblos como Aoiz (15 km.), Burguete (15 km.) o Roncesvalles (17 km.), punto de inicio del Camino de Santiago. Su situación en el mapa de Navarra es la zona noreste, en plenos pirineos, de ahí que no pase ni un solo invierno sin que nieve.

Como podéis comprobar es un pueblo bello y, aunque parezca mentira, se encuentra actualmente en pleno crecimiento. Están construyendo un complejo hotelero junto al pantano de Itoiz, tiene una casa rural (Casa Zococua) y tienen planeado hacer otra en una torre que está en el centro del pueblo (Torre Valerio). Tiene un frontón en el que me he pasado horas y un atrio en el que se encuentran la iglesia y la Sociedad Recreativa Elke, de la que soy orgulloso socio. Cada casa tiene su propio nombre, yo pertenezco a Casa Pedronecua, pero también está Casa Fermín, La Venta, Casa Turrillas...

Esta es nuestra casa.

Allí he veraneado muchos veranos en la casa familiar, con la familia y para mí es un gran pueblo con gente muy agradable y campechana, por eso digo que el del video bien podría ser de Uriz.

Para poneros en antecedentes os cuento que en Úriz es tradicional celebrar las fiestas el tercer fin de semana de agosto. Bien en el frontón, bien en el atrio, todo el pueblo se reúne para escuchar a la orquesta (generalmente Patxi y su acordeón, tradición que se está perdiendo muy a mi pesar) y pasar un buen rato. La fiesta se alarga hasta entrada la madrugada pero aún así, siempre hay mucha alegría y muy buen ambiente. Ahora, ya podéis ver el video.

¡¡¡!Qué grande eres, coño!!! Por cierto, el alcalde del pueblo es mi tío: Pedro Ibarra.